El nuevo Barça C, muy cerca: El club volverá a tener dos equipos filiales....

Si el equipo de Gerard y Garcia Pimienta consigue el ascenso a la categoría de plata, se hará efectiva la compra de una plaza en Segona B

Una nueva "piedra" que daría aún más sentido al proyecto Masia 360, para dar continuidad a determinados jugadores, y hacer los saltos de categoría, más "naturales"

Pedro y Víctor Sánchez (fila inferior), en el último Barça C de "Chechu" Rojo

fcbarcelona.cat
Carles Aguilar|@charlyplanter | 12 Marzo, 2017
Uno de los objetivos del club azulgrana es el ascenso del filial a Segunda A. Se ha marcado como una de las prioridades desde que perdió la categoría. Es un secreto a voces, a pesar de que no se reconoce abiertamente, y menos aún con rotundidad. También es cierto que el filial NO se ha reforzado convenientemente para lograr el ascenso; entre otros motivos, por qué hay "plena confianza" en la actual plantilla. Seguramente no contaban con la mala suerte que está teniendo el filial con las lesiones, y otras "trabas", pero ahora mismo esto es el que hay, y tienen que luchar el objetivo hasta el final. No hay más vuelta de hoja. El "colchón", la dinámica y el gran ambiente en el vestuario, puede ser determinante, pero todavía queda trabajo que hacer....

El caso es que la decisión está tomada, y se han movido los hilos pertinentes: Si el Barça B logra el ascenso, la temporada 17-18,  habrá otro filial en la estructura del Fútbol Base. Todo apunta que será bajo el nombre de Barça C, pero no está descartada la opción de "Promesas", o volver a los orígenes (Amateur), puesto que con este nombre se creó en 1967. Fue la temporada 93-94, cuando pasó a denominarse Barça C. El club decidió prescindir del equipo, después del descenso del filial a 3ª División, la temporada 2006-07. Hay que destacar que aquella plantilla era entrenada por Juan Carlos Pérez "Chechu" Rojo, con Sergio Lobera de 2º, y contaba con jugadores como los exazulgrana, Pedro Rodríguez o el ahora españolista, Víctor Sànchez. Y en otras temporadas, de manera más o menos intermitente, tuvieron protagonismo "un tal" Leo Messi, Jeffren, Puyol, Víctor Vàzquez, Jofre Mateu, Antonio Hidalgo, Javi Moreno o Jorquera.... 

Hace años que el club se ha planteado la opción, a pesar de que siempre  han habido voces discordantes, pero parece que ahora si tendrá luz verde. De hecho ya hay alguna opción muy avanzada de comprar una plaza en 2ª B. También se están siguiendo -y hablando- muchos jugadores que se puedan adaptar al perfil. Incluso hay casos de fichajes decididos, pero con la duda de si jugarán en el filial o el C. El perfil y el nivel, no tiene nada a ver, e irá en función del "escenario" en que se encuentre el club. Lo que es una incógnita es que pasaría si finalmente no llega el deseado ascenso, pero sin duda, se reducirían sensiblemente las opciones.

LAS CLAVES PARA EL "SI"

MASÍA 360: Se podría decir que es la pieza del "puzzle" que falta, y con ella, se acaba de entender el proyecto: Subir escalones de forma más "natural", y sin prisas, excepto casos puntuales y muy claros. Cada temporada acaban la etapa juvenil de 8 a 12 futbolistas, pero no todos tienen el nivel o perfil, para jugar a 2ªA. La mayoría necesitan el paso intermedio para su óptimo crecimiento. Un Barça C sería el "ecosistema" perfecto para que la mayoría se acaben de pulir. Y es la manera ideal de tener "controlados" más jugadores propios, y de reducir el margen de error, a la hora de dejar escapar ciertos futbolistas, que por otro lado, pueden ayudar al Barça B durante la temporada, sin debilitar al Juvenil A, ni precipitarse a la hora de hacer fichajes "dudosos" por el filial.

SE AMPLIA EL ABANICO PARA FICHAR PROMESAS: Está claro que tener el 1er filial en la categoría de plata facilita el fichaje de jugadores de cierto nivel. La 2ª A es un caramelo casi irrenunciable para muchos futbolistas, nacionales y más allá de nuestras fronteras. Pero también es indiscutible que, con el escenario de un Barça C en 2ª B, el club podría apostar por jugadores destacados de División de Honor Juvenil, que es un mercado al que no se le puede dar la espalda, tanto del grupo catalán, como del resto. Y además, se podría también "peinar" la 3ª División, donde siempre se pueden encontrar jugadores interesantes. En ambos casos, lógicamente la mayoría están todavía verdes para jugar en la categoría de plata, pero se pueden descubrir promesas más que válidas para jugar en Segunda B, sin una presión desmedida, ya que el objetivo sería mantener la categoría y nutrir al filial en un futuro más o menos inmediato.


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